Un traductor e intérprete jurado es una persona autorizada para traducir documentos y realizar interpretaciones con carácter oficial. En España, el órgano encargado de nombrar a los traductores e intérpretes jurados es Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. En algunos países,  también recibe el nombre de traductor oficial o público.

Para que una traducción jurada tenga validez legal ante las autoridades debe llevar la firma, sello y certificación del traductor jurado debidamente habilitado.  Antes se solían entregar las traducciones juradas en papel timbrado, pero no es obligatorio y está en desuso. Así que ahora el formato de entrega habitual es el papel normal. Por lo tanto, una traducción jurada en formato electrónico no tiene ninguna validez. Esto no quita que los documentos a traducir sí se pueden entregar por correo electrónico o por fax. En este caso, lo que se suele hacer es adjuntarlos (sellados y firmados) a la traducción jurada certificando que se trata de una traducción fiel y completa de la copia adjunta. A la hora de presentar la traducción jurada en el consulado, o ante la autoridad que lo requiera, será necesario mostrar el documento original (o su fotocopia compulsada).

Las instituciones que pueden exigir una traducción jurada son muchas (Registro Civil, Registro Mercantil, Ministerio de Educación, Universidad…) A continuación, citaré los casos más frecuentes:

  • A la hora de ejercer ciertas actividades profesionales en un país extranjero, hay que convalidar su título universitario en el Ministerio de Educación correspondiente, para ello es necesaria su traducción jurada. Esto es habitual en profesiones relacionadas con la sanidad: enfermero, fisioterapeuta, médico, odontólogo…
  • Para poder matricularse en un máster o en una carrera en una universidad extranjera es necesario presentar el expediente académico debidamente traducidos por un traductor oficial.
  • Cuando una persona extranjera desea casarse en España debe presentar en el en el ayuntamiento o en el juzgado, según el caso, una traducción jurada de su certificado de nacimiento.
  • Cuando una empresa extranjera se quiere asentar en España debe presentar en el registro mercantil la traducción jurada de su escritura de constitución, sus estatutos…
  • Si una empresa española se presenta a un concurso público para realizar obras en el extranjero, tiene que aportar, entre otras cosas, la traducción jurada de las obras que haya realizado.
  • Etc.

Los casos que requieren una traducción jurada son tan numerosos que se tratarán en específico más adelante en este blog.