En muchos artículos se habla sobre lo difícil que es ser autónomo. Quizás algunas profesiones, como la mía, traductor jurado, sean más complicadas para este régimen económico de trabajo. Además de la dificultad de no tener paro (porque las condiciones para pedirlo son ridículas o poco convenientes), de empezar cada mes con -300 por tener que pagar la cuota de autónomo o de tener que hacer frente a todo tipo de trámites burocráticos, ser autónomo es complicado porque es como pertenecer a una secta o religión. Una vez que lo eres, ya no afecta solo lo económico, sino que afectará a tu vida familiar, emocional, sentimental, a tu salud y hasta a tu modo de ver la vida. Por eso me animé a escribir este artículo sobre la dura vida del autónomo vista por un traductor jurado. Mi experiencia al pasar por dos de las peores situaciones que he tenido que vivir.

traductor gata

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