Encuentro de traductores e intérpretes en Lenguando Londres 2014 – Parte 2
Continuación del resumen del ENCUENTRO DE TRADUCTORES E INTÉRPRETES EN LENGUANDO LONDRES 2014 – PARTE 1, en el que analizamos los detalles de las ponencias y talleres ofrecidos por Elena Martínez, Xosé Castro, Javier Mallo, Antonio Martín y otros
Mi agradecimiento especial a María Ferreiro por toda su ayuda y afecto durante mi estancia en Londres.
Elena Martínez: «Lost in Medical Translation: ¿todo por culpa del inglés?».
En este taller analizamos las extrañas formas en que los médicos utilizan el inglés. Ellos son los profesionales que dominan el tema, pero no son profesionales de la lengua, por lo que pueden cometer errores o dar por buenas ciertas expresiones que gramaticalmente pueden resultar erróneas. Y eso sin contar que de una sección del hospital a otra la jerga puede cambiar. Por eso es necesario tener todo esto en mente a la hora de dedicarnos a la traducción médica. Cada equipo de trabajo del hospital tiene su forma de hablar. Pero en general, los médicos suelen tener una forma de redactar bastante problemática. Por ejemplo, los médicos españoles utilizan estructuras gramaticales iguales a las del inglés, llenas de siglas en esta lengua, voz pasiva, etc. A la hora de trabajar debemos hacer lo que pide el cliente, aunque no por ello debemos dejar de avisar si algo está mal. Por ejemplo, en el caso de las siglas, hay siglas en español ya estandarizadas, pero no suelen gustar a los médicos, por lo que la decisión de utilizarlas recae sobre el cliente final.
Existe una tendencia en las lenguas romances debido a la invasión del inglés en medicina:
1. Errores de puntuación en FR y ES.
2. Uso de oraciones simples.
3. Uso de términos en EN en lugar del equivalente en el idioma de destino (falta consenso terminológico), etc.
Por ello… ¿Qué podemos hacer como traductores de medicina?
Es necesario redactar lo mejor posible, utilizar el término que más se use, pero teniendo en mente los requisitos del médico, que se parezca lo más posible a su versión.
La situación del sector sanitario español es mala. No hay recursos ni financiación, pero también es cierto que no existen tantos profesionales dedicados a este campo tan interesante, por lo que, pese a su dificultad, no deja de ser una gran oportunidad de especialización.
Javier Mallo: «QA, QA, QA… ¡Cualquiera!»
Javi Mallo nos revela quién es el cliente cuando hablamos de QA (Quality Assurance): es una empresa que subcontrata a otra empresa que subcontrata, a su vez, a otras empresas o traductores y correctores. De esta manera, la empresa principal se saca de encima el problema de la traducción, revisión y control de calidad, solo manejan gráficas y estadísticas sobre «calidad», sin llegar a analizar la verdadera calidad. Para ellos, hay una serie de costes que se pueden reducir: departamento interno, gestión de QA sin recursos dedicados, y es el intermediario quien asume el peso de la gestión, formatos, formularios, herramientas, etc. Sin embargo, también hay empresas que apuestan fuerte por el control interno. Xerox, por ejemplo, tiene un departamento tan bueno de traducción y QA que ofrecen sus recursos a otras empresas. Pero es el cliente quien decide quién será el encargado de realizar QA/revisión: un power user, un hablante o un traductor.
Al hacer QA de traducciones de software se hacen samples (trabajo con muestras). O sea, se analiza aproximadamente un 10% de la traducción, pero el resto no. O se busca algo puntual, pero nada más.
¿Qué se revisa? Todo. Software, asistencia al usuario, terminología, contenido web, cajas y con todo tipo de herramientas y modalidades de trabajo.
El formulario de QA nos permite no repetir sugerencias (la empresa decide, no nosotros). Se indica el archivo de la incidencia, qué texto del original está afectado, el texto traducido actual y todos los comentarios. Se suele indicar todo en inglés. También se suelen incluir columnas con el tipo de error y gravedad. El traductor luego decide si está de acuerdo o no. Si no lo está, tiene que explicarse y el revisor le responde. Se puede llegar a otra solución o puede decidir aplicar el cambio. En la fase de implementación, se indica si el traductor lo ha cambiado o no.
Modelos de QA actuales
1) LISA: tenía 7 categorías y 3 niveles de gravedad.
2) TAUS: 4 categorías y 3 niveles de gravedad (DQE Error Typology)
3) Personalizado.
Un QA se dedica a prácticamente todo: revisión como cliente final, mantenimiento de glosarios, consultas de localización, redacción, SEO, evaluación cultural, evaluación de memorias,` desarrollo de procesos, selección de proveedores, redacción de guías de estilo, transcreación, traducciones, arbitraje, Bug Databases.
Antonio Martín: «Hazme feliz, hazme una macro»
Las máquinas nos permiten automatizar procesos y, con ello, ganar tiempo para dedicarlo a otras cosas. Si bien al principio una tarea automatizada nos puede liberar apenas segundos, a lo largo del día suma minutos, y a lo largo del mes y del año pueden ser hasta días. Cualquier traductor jurado sabe que dedicamos mucho tiempo a impresión, sellado, firma y otras actividades que no son de traducción, por lo que todo ahorro de tiempo puede resultar fundamental.
Las macros deben suplir tareas absurdas o muy repetitivas. Tener más tiempo nos ayuda a trabajar cómodos en nuestras traducciones.
Antonio nos revela los ingredientes para cocinar tiempo:
-Problemas de edición: quitar saltos de párrafo, quitar dobles espacios, añadir espacios que faltan, quitar tabulaciones inútiles, quitar puntos, copiar lo resaltado en otro doc, etc.
-Herramientas: Word, comodines y macros, códigos Unicode, atajos de teclado.
-Recursos: Word.mvps.org, libro rojo de C&C (contraste de 51 manuales), manuales de estilo.
Para buscar lo que no está resaltado, por ejemplo, abrimos en Word el texto y en buscar y reemplazar tenemos el botón de formato. Le damos a «buscar texto resaltado» y luego se lo quitamos, y aparece «sin resaltar». El resto de lo seleccionado que no está marcado se elimina y queda solo lo amarillo resaltado. Son pequeñas ayudas para evitar tener que ir párrafo a párrafo seleccionando lo que queremos marcar o modificar. Pero todo esto se puede automatizar mediante una macro.
¿Y cómo se crea una macro?
Son necesarios tres elementos: nombre, botón o atajo de teclado, instrucciones.
Podemos incluso modificar el icono que asignamos para tener la macro a mano. Luego de pulsar en grabar macro debemos realizar todas las acciones que queremos automatizar (en este ejemplo, queremos eliminar dobles o triples espacios). Para buscar estos espacios innecesarios podemos utilizar el comodín ^w y reemplazar por espacio simple. Luego pulsamos sobre detener grabación de macro y nuestra instrucción queda guardada para aplicarla cada vez que le demos al botón o ejecutemos la combinación de teclas.
Hay un programa de Jack Lyon que se llama MegaReplacement que resulta muy útil para muchos documentos.
Xosé Castro: «Anglozancadillas para traductores hispanos».
El cierre del evento estuvo a cargo de Xosé Castro, que nos deleitó con una colección de gazapos e ideas para solucionar algunos de los principales problemas que tenemos los traductores de inglés.
Como traductores y revisores, debemos hacer especial hincapié en contenido vs. continente. La traducción no debe ir en función de lo que imaginemos sino de lo que nos pidan. Además, el mercado tiene ciertas imposiciones: eufemismos, tratamiento de sexo, sociolingüísticas, responsabilidades turísticas (caso de afroespañol).
Entonces, ¿por qué se traduce mal del inglés? Es un idioma que tiene relevancia mundial y los que traducimos inglés tenemos tendencia a usar estructuras más literales y parecidas a la original.
La gente dice lo que los traductores queremos que diga. Si los traductores traducen mal, la gente lo sigue. Nosotros podemos ayudar a modificar estas tendencias.
Algunos de los errores más usuales que podemos buscar para enterarnos de su significado correcto:
-Mala utilización o abuso de iniciar, realizar y finalizar.
-Falsos cognados: procrastinar, evento, bizarro, patético, patético…
-Asimetría entre los idiomas: diminutivos/aumentativos/despectivos, sendos, cuarto de hora, ratito, cafecito, el condicional, escaquearse, santiamén, plantarse, caer la ficha, dar pasaporte, al toque, modismos (uña y carne, a pies juntillas…).
-Neologismos: Remote Diagnostics tool –> telediagnóstico en lugar de Diagnóstico Remoto.
-Modas del inglés: generalización de la palabra usuario (user) en lugar de lo que corresponde (paciente, pasajero, huésped, etc.).
-Omisión de artículos: hacer pedido, nombre de usuario, uso de color.
-Abuso de adverbios terminados en –mente.
-Circunloquios.
-Mala utilización de gerundios y conjunciones calcadas del inglés
Conclusión
Una vez más, este encuentro de traductores e intérpretes Lenguando Londres 2014 deja una sensación única en el cuerpo, un cúmulo de experiencias formativas y buenos recuerdos junto a compañeros entrañables. El próximo Lenguando será en Logroño en noviembre de 2014. ¿Te lo vas a perder?




